
Una joven fue asaltada en el sector de Pío XII, al sur de Quito, cuando caminaba hablando por celular y fue sorprendida por los ocupantes de un carro rojo sin placas que la persiguieron y le robaron sus pertenencias, mientras el vehículo avanzaba con la puerta abierta para facilitar la huida de los delincuentes.
La víctima gritó pidiendo ayuda, aunque fue demasiado tarde, porque los antisociales consumaron el robo rápidamente y huyeron, y los testigos no pudieron intervenir por temor a que los delincuentes estuvieran armados.
Los vecinos de Pío XII viven con miedo constante, porque los asaltos son frecuentes y los delincuentes operan con impunidad, y hace dos días se reportó un intento de secuestro a una calle de distancia.
Los moradores señalaron que la policía solo llega después de las llamadas de emergencia, porque el sector es amplio y los uniformados no realizan patrullajes constantes, aunque las autoridades sostienen que están trabajando en la zona.