
El karate podría ayudar a combatir el bullying, no como un mecanismo de defensa personal ante el ataque de un agresor, sino porque quienes practican esta disciplina logran gestionar de mejor forma sus emociones y fortalecer su autoconfianza, según especialistas consultados en el reporte.
Las artes marciales tradicionales orientales emergen como una filosofía educativa orientada a la formación de mejores personas, y en el caso de María Paz, su hijo diagnosticado con TDAH mejoró su concentración y comportamiento en la escuela tras comenzar a entrenar.
Los expertos señalan que la disciplina permite aprender a mantener la calma bajo presión, respirar y no responder con agresividad ante provocaciones menores, y recomiendan estar atentos a señales como desmotivación, bajo rendimiento académico o aislamiento social para tomar cartas en el asunto.