jueves 01 de abril 2021

La razón por la que no debes entrenar como un deportista profesional si no lo eres

El exceso de ejercicio y ciertas rutinas diseñadas para atletas de alto rendimiento pueden provocar lesiones y hasta problemas coronarios.

El exceso de ejercicio y ciertas rutinas diseñadas para atletas de alto rendimiento pueden provocar lesiones y hasta problemas coronarios.

Durante la pandemia, muchos han encontrado en el deporte la mejor válvula de escape para liberar cuerpo y mente. Por supuesto, esta práctica es beneficiosa para la salud si se realiza de forma moderada y adaptada a las aptitudes físicas de cada uno, sin embargo, el exceso de ejercicio físico puede provocar una serie de lesiones, sobre todo articulares y musculares, e incluso problemas coronarios graves.

Y es justamente lo que ha sucedido con buena cantidad de personas que se lanzaron al deporte sin supervisión profesional. La alerta la están lanzando los especialistas en medicina del deporte y los entrenadores. No es que antes de la crisis sanitaria no existiera el problema del sobreentrenamiento, pero ahora se ha agudizado.

Con la pandemia y sus confinamientos más aficionados al deporte se han puesto a entrenar casi como si fueran profesionales. Y no lo son, lo que provoca una distorsión que tiene consecuencias para la salud que pueden llegar a ser muy graves. «Es brutal la cantidad de lesiones por sobrecargas musculares que nos estamos encontrado tras la pandemia», constata el doctor Óscar Morales, especialista en medicina del deporte.

«Uno de las malas prácticas más habituales es querer seguir los entrenamientos que comparten en las redes sociales los deportistas de élite o compararse con ellos», añade el doctor Morales. Pretender seguir pautas de preparación de personas que se dedican profesionalmente al atletismo, el ciclismo, la natación o el fitness, acaba generando lesiones por sobrecargas musculares o tendinosas, en algunos casos crónicas, y también problemas articulares, consigna La Vanguardia. 

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Diferencias entre aficionados y profesionales

1- Las horas de descanso

Las horas de descanso son una de las grandes diferencias entre los aficionados -que tienen sus horas de trabajo y muchas otras obligaciones-, y los deportistas profesionales, cuya vida está articulada a partir del ejercicio físico. Los especialistas denominan al descanso, junto a la alimentación, como entrenamiento invisible, al que atribuyen un 40% del rendimiento deportivo; el otro 60% depende del entrenamiento al uso. Como normal general, los expertos recomiendan dormir un mínimo de 8 horas diarias si se practica ejercicio físico, pudiendo llegar a las 10 horas en el caso de grandes esfuerzos. La falta de horas de descanso provoca un exceso de fatiga en los aficionados al deporte que incluso degenera en problemas de insomnio, además de lesiones.

2- La alimentación

Los deportistas de élite disponen habitualmente del asesoramiento de especialistas en nutrición para adaptar su alimentación a los ritmos de entrenamiento. Por eso para los profesionales son habituales, por ejemplo, los suplementos alimenticios. Aunque muchos aficionados recurren al asesoramiento de nutricionistas cuando quieren entrenar fuerte, son mayoría los que siguen comiendo como lo hacían antes de poner su cuerpo al límite, lo que puede provocar todo tipo de carencias. Los especialistas en medicina del deporte recomiendan entre cuatro y cinco comidas diarias, con una alimentación variada y rica en vegetales. En función de la práctica deportiva, si se trata de disciplinas con grandes esfuerzos y mucho desgaste, habrá que reforzar el número de calorías ingeridas o de proteínas.

3- El control médico

Los deportistas de élite tiene a su alcance equipos multidisciplinares que realizan un seguimiento al detalle, regular. El control médico, de la mano de especialistas en medicina del deporte, sirve a los profesionales para prevenir lesiones y otras dolencias. Los aficionados no pueden costearse en la mayoría de los casos un control médico tan especializado o no disponen del tiempo necesario para ir pasando revisiones y chequeos. Falta también mucha conciencia sobre la importancia de los controles médicos, incluida la necesidad de realizar una prueba de esfuerzo cuando se quiere realizar ejercicio físico intenso. Son las pruebas de esfuerzo una de las mejores formas de evitar problemas coronarios derivados de la práctica deportiva. Un estudio reciente evidencia que la mayoría de muertes súbitas relacionadas con la práctica deportiva afectan a aficionados, a deportistas amateurs. Los deportistas profesionales, con controles rutinarios generalizados, son minoría entre los fallecidos, porque se les detecta antes si sufren una enfermedad que pueda comprometer su corazón.

4- La experiencia

Los profesionales no se levantan un día y deciden que se dedicaran en cuerpo y alma a su deporte favorito. No empiezan a hacer maratones a los 40 años ni se plantean completar un ironman en la edad adulta. Si llegan a la élite es porque llevan muchos años de carrera, en la mayoría de los casos desde pequeños. Su cuerpo está, pues, educado y acostumbrado a entrenar y competir con regularidad, con grandes cargas de ejercicio. Muchos aficionados suman años de práctica deportiva, pero también muchos otros intensifican su entrenamiento en un momento determinado de su vida, cuando disponen de más tiempo, como ahora con la pandemia, o porque se plantean superar un reto personal. Uno de los más comunes es decidir correr un maratón, prueba que no está al alcance de todos los públicos.

5- La regularidad

La regularidad es justamente una de las claves para un entrenamiento con efectos beneficiosos para la salud. Los aficionados buscan tiempo en su día a día y adaptan la práctica deportiva a su horario laboral, vida familiar u otras obligaciones. En muchos casos, se producen grandes oscilaciones en los entrenamientos, que se suelen concentrar en los fines de semana, cuando se suelen cometer la mayoría de excesos porque hay mayor disposición de tiempo libre. Pasa también con la llegada del buen tiempo, en primavera y aún más en verano, cuando las vacaciones favorecen la práctica deportiva. Ha sucedido algo parecido con las pandemia, con personas que han pasado de una vida casi sedentaria a no parar de entrenar porque ahora disponen de mucho más tiempo libre por las restricciones o porque están metidos en un expediente de regulación de empleo. También el deporte está ayudando a superar problemas psicológicos asociados con la ansiedad o la depresión, pero hay que tener mucho cuidado con los excesos.

Foto: Shutterstock.

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