
Un hombre aprovechó un descuido de los propietarios de un restaurante ubicado en el centro histórico de Quito para ingresar al establecimiento y llevarse cuatro sillas que estaban en las mesas, mientras los encargados permanecían en la cocina.
El sujeto actuó con tranquilidad en dos ocasiones, según las imágenes de seguridad difundidas por los afectados. El hombre, que llevaba puesta la camiseta de la selección de Ecuador, observó con calma a su alrededor y al notar que los propietarios no lo veían, tomó dos sillas y salió del lugar sin que nadie se diera cuenta.
Minutos después regresó y repitió la escena con la misma tranquilidad, llevándose otras dos sillas. Los propietarios calcularon que la pérdida bordea los $120, aunque aseguraron que lo más indignante no es el dinero, sino la forma en que el sujeto actuó, sin miedo y como si nada estuviera ocurriendo.