
Las mascotas se han convertido en un pilar emocional para los hogares ecuatorianos, donde 5.2 millones de perros conviven con familias, según datos del INEC que indican que el 51% de los hogares tiene al menos un perro, cifra que asciende al 64% en zonas rurales.
Especialistas aseguran que convivir con animales desarrolla empatía, compromiso y reduce el estrés, la ansiedad y la soledad, tal como lo relatan dueños que encontraron en sus mascotas un apoyo para sobrellevar rutinas diarias y momentos de aislamiento.
La adopción implica un compromiso de por vida que incluye alimentación, atención veterinaria, ejercicio y cariño, aspectos que los propietarios recomiendan considerar antes de integrar un animal al hogar. Los testimonios coinciden en que el vínculo con perros y gatos no solo alivia tensiones, sino que también promueve hábitos saludables y fortalece la convivencia familiar, posicionando a las mascotas como miembros vitales del núcleo doméstico.