
Cada vez más parejas en Ecuador incluyen a sus mascotas dentro de los acuerdos de separación y divorcio, definiendo aspectos como la tenencia, los días de visita y la distribución de gastos de alimentación y atención veterinaria, según confirmaron especialistas en mediación familiar.
Los acuerdos se alcanzan en centros de mediación, donde las partes establecen custodias compartidas y regímenes de visita, aunque la legislación ecuatoriana no reconoce a los animales como hijos ni los considera parte indispensable del proceso de divorcio, explicaron los expertos.
Los especialistas coinciden en que alcanzar consensos evita procesos largos y desgastes emocionales, y recomiendan priorizar la estabilidad y calidad de vida de los animales. La tendencia refleja que perros y gatos son considerados integrantes del hogar en muchas familias ecuatorianas.