
Personal militar destruyó más de 100,000 plantas de coca en la provincia de Sucumbíos, en la Amazonía ecuatoriana, durante una operación que abarcó 9 hectáreas de sembríos ilegales cerca de la frontera, con un valor estimado de 1.2 millones de dólares, según informaron las Fuerzas Armadas.
La intervención, que contó con apoyo de inteligencia militar por medios aéreos, terrestres y fluviales, permitió la erradicación completa de los cultivos ilícitos, afectando las estructuras criminales que operan en la zona.
Además, en la provincia de Napo, la Brigada de Selva número 17 Pastaza destruyó un campamento de minería ilegal equipado con maquinaria y combustible, con una afectación aproximada de 200,000 dólares.