Padre de 8 hijos trabajó dos jornadas para cumplir el sueño de tener casa propia

Creció sin figura paterna y encontró en su madre la fortaleza.

Bolívar Grijalva, un padre de 8 hijos, construyó su hogar desde la adversidad tras crecer sin figura paterna y ser criado únicamente por su madre, una ausencia que marcó su infancia pero que forjó en él una fortaleza que hoy reconoce como su mayor herencia.

El esfuerzo por sacar adelante a su familia numerosa lo llevó a trabajar dos jornadas laborales, primero en una fábrica y luego en un restaurante, para que todos sus hijos, 4 varones y 4 mujeres, pudieran terminar la escuela y el colegio, un logro que considera fundamental en su vida.

Grijalva destacó que nunca tomó decisiones solo, sino que siempre conversó con su esposa, quien fue su apoyo incondicional y el motor que le permitió sostener la familia sin quebrarse en los momentos difíciles. Su mayor orgullo, afirmó, son sus hijos, a quienes crió con los valores que aprendió de su madre, empatía, compasión y solidaridad, y que hoy considera su verdadero legado.