
Jenny y John, una pareja ecuatoriana casada desde hace 12 años, decidieron adoptar a dos hermanas y para ello se sometieron a un proceso de preparación que incluyó evaluaciones, terapias y acompañamiento psicológico, herramientas que consideraron fundamentales para comprender los retos de la adopción y fortalecer el vínculo familiar.
La pareja explicó que la adopción implica un cambio radical en la vida de los padres, ya que los niños llegan con una historia propia que deben ser respetada y acompañada, independientemente de su edad, y que prepararse como pareja e individualmente es esencial para enfrentar los conflictos diarios de la crianza.
John señaló que el momento de recibir la asignación de las niñas es como «una bomba atómica», porque todo cambia en la vida: la rutina, la relación de pareja y el entorno familiar, por lo que recomendaron a otros padres adoptivos leer testimonios y escuchar podcast para educarse sobre el proceso.
La pareja destacó que la estabilidad económica y el respaldo del círculo familiar fueron pilares que facilitaron la adaptación de todos y fortalecieron el entorno en el que hoy crecen las pequeñas.