
El Parque Urbano Cumandá, ubicado en Quito, ofrece cursos vacacionales de parkour para niños y niñas desde los ocho años, una disciplina que nació en Francia a finales de la década de los noventa y que hoy reúne a millones de practicantes en más de cien países, según informaron los organizadores.
La actividad tiene como objetivo reconectar a los menores con sus capacidades físicas, ante la creciente adaptación a la tecnología y la falta de estímulos básicos de movimiento, explicó uno de los instructores. Para practicar parkour no se necesitan implementos costosos, ya que el cuerpo se adapta al entorno y cualquier obstáculo, como una banca o una silla, puede ser utilizado para moverse.
El parque también ofrece talleres de arte y cultura de martes a sábado, con horario de 7 de la mañana a 7 de la noche de martes a viernes, y hasta las 6 de la tarde los sábados, según la administración del espacio.