
Un piloto fue apuñalado durante un vuelo que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv, y el atacante intentó estrellar la nave. Un grupo de pasajeros logró estabilizar el avión, que aterrizó de emergencia en Arabia Saudita.
El vuelo FZ 1073 había despegado durante la madrugada y avanzaba a unos 34 mil pies de altura cuando comenzó a registrar cambios bruscos de altitud.
En segundos, la aeronave llegó a perder cerca de 14 mil pies. En medio de la emergencia, el avión activó códigos utilizados para alertar sobre una posible interferencia ilícita.
Pasajeros y miembros de la tripulación intervinieron para controlar al presunto agresor. La aeronave consiguió aterrizar en el aeropuerto de Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita.