
Varios borregos murieron en ataques atribuidos a perros ferales en la comunidad de Cochapamba, cantón Saquisilí, provincia de Cotopaxi.
El hecho preocupa a los productores, quienes enfrentan pérdidas económicas por la muerte de sus animales, cuya crianza y venta representan una fuente de sustento para sus familias.
Los propietarios indicaron que, pese a las medidas de protección instaladas para resguardar los rebaños, no consiguieron evitar los ataques. Uno de los habitantes relató que nunca había presenciado un hecho de esta magnitud, mientras que otro explicó que reponer los animales representa un gasto considerable, debido al costo de los borregos en las ferias.