
Tres casas de citas clandestinas fueron clausuradas por las autoridades en distintos sectores de Quito. Los inmuebles ofrecían servicios sexuales a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
De acuerdo con la Agencia Metropolitana de Control (AMC), los establecimientos funcionaban bajo distintas fachadas y no contaban con las licencias ni los permisos municipales correspondientes.
Durante las inspecciones también se encontraron menores de edad, sustancias sujetas a fiscalización y condiciones consideradas insalubres. Uno de los inmuebles operaba como hostal, donde los clientes pagaban por una habitación y esperaban hasta 30 minutos por el servicio ofrecido.