
La Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS) ha advertido que la temporada seca en Quito podría afectar a aproximadamente 80.000 habitantes, principalmente aquellos que residen en las zonas altas de la capital, aunque la empresa aclaró que esta cifra representa apenas el 3% de la población quiteña.
El riesgo de desabastecimiento se concentra en sectores específicos como Calderón, Calacalí, San Antonio, que son particularmente sensibles a las variaciones en el suministro cuando el consumo diario se incrementa.
Según información de la Epmaps, el 97% de la ciudad mantendría una dotación ininterrumpida de agua durante las 24 horas.