
Las perspectivas de abastecimiento de agua potable en Quito cambiaron frente al período de estiaje que se preveía para los últimos meses de 2026 y los primeros de 2027.
De acuerdo con el personal de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (EPMAPS), la disponibilidad del recurso está asegurada hasta abril de 2027. Las precipitaciones y el agua acumulada contribuyen a mantener las reservas en niveles favorables.
Los embalses de Papallacta y La Mica Quito Sur, que abastecen a la capital, se encuentran cerca del 100 % de su capacidad. Además, las previsiones meteorológicas que recibe la empresa apuntan a condiciones más favorables en diciembre, lo que contribuiría a mantener los embalses en niveles óptimos hasta abril de 2027.