
Bastaron unos segundos para que un delincuente rompiera la ventana de un vehículo bajo la modalidad de bujiazo y se llevara una maleta con pertenencias de valor en el sector de la González Suárez, norte de Quito.
El propietario se había bajado a comprar en una panadería y las pérdidas ascienden a los 6,000 dólares. Con un paraguas y una linterna, el hombre alumbraba el interior de los vehículos estacionados hasta encontrar su objetivo.
El delincuente se detuvo junto a una camioneta, descubrió una maleta en su interior y en cuestión de segundos rompió la ventana. Introdujo medio cuerpo y se llevó la maleta.
La víctima señaló que dentro había una computadora, una tablet, documentos personales, tarjetas de crédito y un teléfono.
El hombre no actuaba solo: dos sujetos en motocicleta lo acompañaban como campaneros y se comunicaban con él mediante un auricular.
La alarma del vehículo se activó y alertó al propietario, pero ya era demasiado tarde. La víctima señaló que los motorizados se veían más organizados y que todo estaba coordinado.