
La docente de toxicología Judith Vanegas considera indispensable reforzar los controles en farmacias y establecimientos de salud en Quito.
La especialista advierte que uno de los fármacos identificados en los robos por aturdimiento químico tiene uso hospitalario.
Los análisis toxicológicos identifican clonazepam, diazepam, alprazolam e imidazolam, todos pertenecientes a la familia de las benzodiazepinas. Judith Vanegas, docente de toxicología de la universidad central, explica que son medicamentos regulados que deben adquirirse mediante recetas especiales.
Su efecto aumenta cuando estas sustancias son mezcladas con alcohol y pueden producir sedación. En casos de intoxicación severa, provocan depresión respiratoria, pérdida de conciencia, afectaciones al sistema nervioso e incluso la muerte. La especialista señala que en una situación de delincuencia el riesgo es mayor.