
Es la octava producción en superar los 2.000 millones y la más taquillera de la franquicia, por encima de Sin Camino a Casa (1.900 millones).
La trama transcurre cuatro años después, con Peter Parker viviendo en soledad y protegiendo Nueva York, lo que provoca cambios en sus poderes y lo enfrenta a una amenaza invisible.
La película amplía el universo Marvel con las apariciones de Jon Bernthal como Punisher, Mark Ruffalo como Bruce Banner y Florence Pugh como Yelena Belanova.
Tom Holland reveló que existe un plan a largo plazo para preparar el relevo de su personaje y dar paso a otros héroes arácnidos.