Taller de escultura en Quito mantiene vivo el legado del tallado en madera

Sus obras incluyen las Andas de la Merced y el cofre de cenizas de Manuelita Sáenz.

Germán Vega, escultor quiteño de tradición familiar, mantiene vivo el oficio del tallado en madera con obras que forman parte del patrimonio religioso e histórico del Ecuador, como las Andas de la Merced, el altar mayor de Conocoto, las puertas del Mejía y los cofres que resguardan las cenizas de Manuelita Sáenz en Ecuador, Colombia y Venezuela.

Formado por su padre con el conocimiento milenario del tallado, Vega aprendió desde niño a manejar las gubias, y a los 11 años vendió su primera lámpara tallada al embajador de Italia, mientras que una réplica viajó a China, incentivos que marcaron su camino en la escultura.

El artista, quien también creó la imagen de la Virgencita de Natividad en Calderón, llama a los jóvenes a aprender este oficio para generar economía familiar y evitar que el tallado en madera desaparezca.