Trabajadoras sexuales del centro histórico de Quito viven en condiciones difíciles

Más del 50% de las trabajadoras sexuales tiene entre 30 y 45 años.

Las trabajadoras sexuales del centro histórico de Quito enfrentan discriminación y maltrato a diario, a pesar de ser madres y pilares de sus familias, como evidenció el testimonio de «Lisbeth».

La mujer relató que migró a Quito buscando un futuro mejor, pero las puertas se le cerraron por falta de documentos, y su única opción fue el trabajo sexual.

Siete de cada diez trabajadoras sexuales tienen hijos o personas a su cargo, y aunque muchas han intentado cambiar de vida, las oportunidades son limitadas. Piden respeto y solidaridad para quienes ejercen esta labor.