
Una pareja ingresó a una carnicería ubicada en el sector de la Kennedy, norte de Quito, y aprovechó un momento de distracción del vendedor para sustraer varios productos. Todo quedó registrado en las cámaras de seguridad. Los sujetos parecían clientes, revisaban los precios y simulaban estar interesados en comprar.
Mientras la mujer observaba los pollos para decidir cuál llevar, el hombre abrió el exhibidor de embutidos, sacó varios paquetes de jamón y los escondió en la pretina del pantalón.
Luego ambos continuaron mirando los productos y, por segunda ocasión, él sustrajo más paquetes, que esta vez guardó en la cartera de su acompañante. Finalmente no compraron nada y abandonaron el establecimiento.
El propietario señaló que notaron la falta de producto al revisar el inventario y las cámaras. Indicó que ya colocaron seguros en todos los exhibidores.
Comerciantes y moradores del sector aseguran que estos hechos se repiten en varios locales comerciales. También alertan sobre presuntos casos de extorsión y que algunos prefieren entregar dinero antes que denunciar.