
La Asamblea Nacional discute en primer debate una reforma a la Ley de Régimen Especial de Seguridad Social de las Fuerzas Armadas y la Policía que propone aumentar de 20 a 25 años el tiempo de servicio requerido para acceder al retiro voluntario y forzoso, así como modificar la fórmula de cálculo de las pensiones, lo que ha generado protestas de uniformados activos y pasivos frente al legislativo.
Los manifestantes denunciaron una «regresión de derechos» al señalar que, con la nueva ley, un soldado recibiría la misma pensión de 830 dólares después de 25 años de servicio, mientras que con el esquema actual la obtiene a los 20 años.
El oficialismo que impulsa esta propuesta dijo que los informes actuariales dan cuenta de que si no se modifica el régimen de retiro, la sostenibilidad del ISFA podría estar en riesgo, mientras que las bancadas de oposición temen que la reforma afecte principalmente a los soldados de tropa.