
En Ecuador, recibir una tarjeta de crédito que nunca se solicitó puede terminar en cobros que el usuario asegura no haber generado, y los ciudadanos reportan varios casos donde se les cobraron valores de tarjetas que recibieron sin autorización y que jamás han utilizado, según informaron los expertos.
Los expertos recomiendan presentar la queja respectiva ante la Superintendencia de Bancos, que ordenará el reintegro o la devolución del dinero e incluso podría multar a la institución financiera, y si el ente rector bancario no responde, se podría presentar una denuncia ante las unidades judiciales.
Ninguna institución financiera puede cobrar valores o dar servicios que el cliente no requiera, ya que al abrir una cuenta se firma un contrato y cualquier servicio adicional debe ser autorizado.
Si recibe una tarjeta que no solicitó, no la utilice y deje constancia de su rechazo ante la entidad, conservando contratos y estados de cuenta que respalden el reclamo.