
Un vecino de una zona residencial de Quito se convirtió en un ángel guardián al arriesgar su propia vida para ahuyentar a dos delincuentes que, a bordo de una motocicleta y armados, intentaban robar a un joven que caminaba tranquilamente hacia su trabajo o estudios alrededor de las 6 de la mañana.
Las cámaras de seguridad captaron el momento en que los antisociales abordaron a la víctima, la golpearon y le apuntaron con una pistola, pero un residente desde un balcón gritó y activó la alerta de los vecinos, lo que hizo que los delincuentes huyeran sin consumar el robo.
Otro vecino salió decidido a enfrentar a los ladrones, quienes finalmente se retiraron del sector, dejando al joven ileso aunque visiblemente atemorizado por el violento asalto.