
Un grupo de vecinos del sector del Hospital de Calderón, en Quito, denunció que las casas que construyeron para albergar a 12 perros comunitarios en los exteriores del centro médico fueron retiradas de manera arbitraria sin previo aviso, dejando a los animalitos a la intemperie.
Los ciudadanos, que se organizaron para desparasitar, esterilizar, vacunar y alimentar a los perros, aseguraron que las estructuras, valoradas en aproximadamente 60 dólares cada una, fueron desechadas por personal del hospital sin que se les notificara o permitiera reubicarlas.
La comunidad, que ha presentado oficios ante la gerencia del hospital y la Unidad de Bienestar Animal, exige una explicación formal y la devolución de los refugios, aunque hasta el momento las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial.