
Un hombre vendió su vehículo en 2007 y hasta la fecha continúan saliendo multas de tránsito a su nombre. Incluso estuvo detenido tres días por aparentemente estar involucrado en un accidente de tránsito.
Segundo Tarco compró un vehículo nuevo que se convirtió en un dolor de cabeza tras la venta. Los nuevos compradores aparentemente no legalizaron la negociación.
Para 2011 el problema regresó y tuvo que pagar más de tres mil dólares en multas. En 2023 presentó nuevamente la declaración juramentada y el contrato de compraventa. Hasta hoy siguen llamándolo por deudas de multas y tiene las cuentas bancarias retenidas.